Os he hablado ya del ascensor de mi edificio y lo majos y
activos que son mis vecinos aquí. Pues hoy traigo otra anécdota para ir a cagar
y no echar ni un pedo.
Llegaba yo a medio día a comer y según abro la puerta oigo
que alguien venía del garaje, se me cruzó por la cabeza la idea de correr a
meterme en el ascensor y darle al botón, pero me dije “no seas así, Cocci”. Es
que no me gusta subir con gente porque es incómodo, es un trayecto en el que
como mucho digo “Hola” y no se me ocurre nada más. Personas como el Enfermero
sacan conversación hasta de una piedra, pero yo no, yo soy introvertida y
tímida para más inri. Realmente puedo superar mi timidez con facilidad, el otro
día me sorprendí a mí misma hablando con un cabrero. Cerca de casa tenemos
campo y voy mucho por una zona donde tienen cabras y cabras enanas. Me flipan las
cabras enanas. ¡Son tan monas! Pues como siempre me asomé a la finca a ver si
las convencía para que vinieran a saludar, pero nada. En esto que veo al dueño
que me ha visto hablar a las cabrillas y asomarles unas briznas de hierba, se
me pasó por la cabeza hacer como que no lo había visto y largarme, pero me quedé,
y vino a decirme que poco caso me iban a hacer porque había mucha hierba, en
otra finca que está pelada sí que vienen como locas. Y acabé hablando con él un
poco.
A lo que iba, que odio subir con gente en el ascensor, de hecho,
suelo cederles el ascensor y subir por las escaleras, pero lo de hoy tiene
tela. La que entraba por el garaje era mi vecina de puerta yo estaba a 5 pasos
del ascensor y ella como a 3, la saludé, me devolvió el saludo, pasó delante de
mis narices a la velocidad de la luz, se metió en el ascensor y le dio al botón
diciendo “te lo mando ahora”. Todo ocurrió tan rápido que no entendí nada.
Pensé que ella iba hablando por teléfono y se estaba dirigiendo a otra persona
con eso de “te lo mando ahora”. Fue tan incomprensible para mi que me quedé
parada pensando, al final me decanté por subir por las escaleras, que es más
rápido y más sano. Subiendo entendí que se refería a que me mandaba a mi el
ascensor, y efectivamente cuando llegué al 3º se cerraban las puertas del
ascensor para bajar. Es decir, que debe haber un brote de ébola o subnormalitis
aguda y yo no me he enterado. Es curioso porque ella no duda en meterse en el
ascensor cuando soy yo la que entra antes y le pregunto si sube, que alguna vez
ha ocurrido. Es decir, que no es que sea una neurótica del covid, es que si llega
ella primer se puede permitir ir sola porque tiene más cara que espalda. Lo
peor es que me quedé tanto rato parada antes de subir por las escaleras que no
pude llegar antes que ella a nuestro piso (el ascensor es tan lento que andando
llego antes y sin necesidad de correr) pero si se llega a dar la casualidad de
que llego y me la encuentro ¿qué le habría podido decir? La verdad que no se me
ocurre nada, salvo: ¿Eres idiota?
Lo que tengo claro es que ya puede correr para que le diga
nada la próxima vez que yo llegue antes. Es una mierda porque sé que ocurrirá y
me dará mucha vergüenza hacer eso, pero me gustaría poder hacerlo y decir “Mira
si no te importa subo sola, ahora te lo mando” llegar al piso y pegar un posit en el sensor
para que no se cierren las puertas. Ah y en el posit pondría “lo hago por tu
salud musculoesquelética 😊”





